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1979 – Francia

Año: 1.979
País: Francia
Intérprete: Anne Marie David
Letra: Hubert Giraud
Música: Eddy Marnay
Idioma: Francés
Resultado: 3er puesto (106 puntos)
Enlaces: http://annemariedavid.monsite.wanadoo.fr/
Je suis l’enfant soleil Soy la niña ardiente
Il est arrivé du nord et moi, j’étais une enfant-soleil
Il a dit des mots plus forts et plus doux que le coton du ciel
Il a partagé le pain et mon père lui a donné un lit:
“Tu commenceras demain, près du chêne gris”

Je n’ai pas rêvé de lui, je ne dormais pas
Etendue au pied du chêne gris
Je guettais son pas
Et tout un hiver brûlant
Notre amour a fait chanter la terre
Comme un recommencement, comme une prière

Il était un homme-neige, et moi, j’étais une enfant-soleil
Le printemps sur son manège
Déroulait pour nous ses arcs-en-ciel
S’il avait voulu partir
Je n’aurais même pas su pleurer
J’aurais gardé le sourire qu’il m’avait donné

Quand des hommes sont venus, je n’ai pas compris
Au-devant de moi il a couru, vers le chêne gris
Mais sans qu’il ait rien pu faire
Le piège s’était fermé sur lui
Ils ont remercié mon père, puis ils sont partis

Il est retourné au nord, et moi, j’étais une enfant-soleil
Il avait ses mains dehors et sur son dos le coton du ciel
Il a partagé le pain et mon père lui a donné un lit
Ce jour-là me paraît loin, près du chêne gris

Hé, reviens, je suis l’enfant-soleil
Hé, reviens, je suis l’enfant-soleil
Soleil, soleil

Él vino del norte, yo era una niña ardiente
Él decía palabras más fuertes y suaves que las nubes del cielo
Él partió el pan y mi padre le dio una cama:
“Comenzarás mañana cerca del roble gris”

No soñé con él, no dormí esa noche
Extendido cerca del roble gris
Yo estaba vigilándole cada paso que daba
Y un ardiente invierno entero
Nuestro amor hizo cantar a la tierra
Como una prórroga, como una oración

Él era un hombre frío, yo era una niña ardiente
La primavera, de forma indirecta
Abrió arco-iris para nosotros
Si él hubiera querido irse
Yo incluso no hubiera sabido cómo llorar
Hubiera guardado la sonrisa que me había dado

Cuando los hombres vinieron, yo no entendí nada
Él corrió delante de mí, alrededor del roble gris
Pero él no fue capaz de hacer nada
La trampa estaba cercándole
Le dio las gracias a mi padre, y luego ellos se marcharon

Él volvió al norte, yo era una niña ardiente
Tenía sus manos libres y a su espalda las nubes del cielo
Él cortó el pan y mi padre le dio una cama
Aquel día me parece muy lejano, cerca del roble gris

Eh, regresa, soy la niña ardiente
Eh, regresa, soy la niña ardiente
Ardiente, ardiente


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