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ESC 1968

XIII Edición del Festival de Eurovisión (Año 1968)

Lugar: Londres (Reino Unido)
Sede: Royal Albert Hall
Fecha: 6 – Abril – 1968
Nº de participantes: 17
Presentadora: Katie Boyle
Escrutador: Clifford Brown
Ganador: España (la primera victoria para España)
País Intérprete Canción Idioma Puntos Posición
1 Portugal Carlos Mendes Verão Portugués 5 11
2 Holanda Ronnie Tober Morgen Holandés 1 16
3 Bélgica Claude Lombard Quand tu reviendras Francés 8 07
4 Austria Karel Gott Tausend Fenster Alemán 2 13
5 Luxemburgo Chris Baldo & Sophie Garel Nous vivrons d'amour Francés 5 11
6 Suiza Gianni Mascoio Guardando il sole Italiano 2 13
7 Mónaco Line & Willy À chacun sa chanson Francés 8 07
8 Suecia Claes-Göran Hederström Det börjar verka kärlek, banne mej Sueco 15 05
9 Finlandia Kristiina Hautala Kun kello käy Finés 1 16
10 Francia Isabelle Aubret La source Francés 20 03
11 Italia Sergio Endrigo Marianne Italiano 7 10
12 Reino Unido Cliff Richard Congratulations Inglés 28 02
13 Noruega Odd Børre Stress Noruego 2 13
14 Irlanda Pat McGeegan Chance of a lifetime Inglés 18 04
15 España Massiel La, la, la Español 29 01
16 Alemania Wencke Myhre Ein hoch der Liebe Alemán 11 06
17 Yugoslavia Dubrovački Trubaduri Jedan dan Serbocroata 8 07

Video

TV British Broadcasting Corporation (BBC)

  • Productor: Tom Sloan
  • Director: Stewart Morris
  • Duración: 1 h 36 m
Incidencias
  • Es el tercer Festival en el Reino Unido, pero es el primero que sucede a una victoria. Y el tercero de Londres, que una vez más cambia de sede. En 1960 estuvimos en el Royal Festival Hall, en 1963 en los estudios de la BBC y en esta ocasión nos vamos al Royal Albert Hall, un prestigioso teatro que fue inaugurado por la reina Victoria en 1871 y ha albergado eventos culturales de muy diversa índole.
  • La BBC retransmitió el Festival en color, lo cual sucedía por vez primera; pero la mayoría de los europeos lo vieron en blanco y negro (había aún muy pocos televisores en color). Espectadores de Alemania, Francia, Suiza, Holanda, Noruega, Suecia y Finlandia pudieron disfrutarlo en color.
  • La decimotercera edición fue retransmitida por todos los países del Este y Túnez.
  • Asciende a tres el número de dúos, la cifra más alta hasta la fecha (aunque uno de ellos, el yugoslavo, fue resultado de fragmentar el quinteto original, dada la prohibición de la UER de que participaran grupos de tres o más miembros).
  • Con la victoria de la española Massiel, asciende a nueve el número de países ganadores: Suiza, Holanda, Francia, Luxemburgo, Dinamarca, Italia, Austria, Reino Unido y España.
  • Las apuestas favorecían al representante británico de una manera tan abrumadora que lo que estaba en el ambiente era la pregunta de quién quedaría en segundo lugar. A la postre, dicho segundo puesto fue por sexta vez para el Reino Unido.
  • Una curiosidad de los atuendos masculinos: los caballeros van dejando atrás la pajarita, el esmoquin y el blanco y negro, y se van pasando al cuello vuelto o las camisas con chorreras y los colorines.
  • Algunos empleados de la BBC, con ganas de broma y sentido del humor, crearon una “delegación de Albania” e interpretaron una versión satírica de Congratulations.
Introducción Cada actuación iba precedida de la salida a escena del intérprete desde la parte interior del escenario. En ese momento se veía en el centro del logotipo de Eurovisión que servía de decorado, una gran foto del intérprete que salía.
Escenario Al igual que en 1965, el escenario lo ocupaba el logotipo de Eurovisión, pero a diferencia de aquel año, los intérpretes entraban en escena por el centro del logotipo, y se quedaban en el extremo de una escueta plataforma, encima de la orquesta. Unos tímidos efectos luminosos se dejaron notar a lo largo de la gala. La orquesta fue dirigida por Norrie Paramor.
Presentadora Katie Boyle, por tercera vez. Presentó cada canción sin aparecer en pantalla. Su nombre original era Caterina Irene di Francavilla y había llegado a Londres en 1946 procedente de su Italia natal; tenía 20 años y se estaba abriendo carrera como modelo y actriz. Pronto se convirtió en una afamada y solicitada presentadora de TV, sobre todo, por su dominio de varios idiomas. Se ha casado tres veces. Pero el nombre con que es conocida
profesionalmente es el de su primer marido. Es la única presentadora de cuatro festivales de Eurovisión, los cuatro celebrados en Londres (los años 1960, 1963, 1968 y 1977).
Intermedio Por primera vez el intermedio no tuvo lugar en escena. La BBC difundió imágenes de Londres, en lo que puede considerarse el precedente de las postales de años venideros.
Sistema de Votación Se repite el sistema recuperado el año anterior que había estado en vigor desde 1957 hasta 1961: 10 jurados por país dan 1 voto a su canción favorita. La mitad de los jurados eran menores de 30 años.
Países participantes
17
  • Participan: Portugal, Holanda, Bélgica, Austria, Luxemburgo, Suiza, Mónaco, Suecia, Finlandia, Francia, Italia, Reino Unido, Noruega, Irlanda, España, Alemania y Yugoslavia.
  • Vuelve: Ninguno.
  • Debuta: Ninguno.
Países ausentes
1
  • Dinamarca: en ausencia de once años prolongada desde 1967 hasta 1977.
Idiomas 11 idiomas con esta distribución:

  • 4 canciones en francés: Bélgica, Luxemburgo, Mónaco y Francia.
  • 2 en inglés (Reino Unido e Irlanda), 2 en alemán (Alemania y Austria) y 2 en italiano (Suiza e Italia).
  • Las otras siete, cada una en el idioma nacional correspondiente: portugués, holandés, sueco, finés, noruego, español y serbocroata.
Intérpretes
  • 14 solistas: 9 hombres (Portugal, Holanda, Austria, Suiza, Suecia, Italia, Reino Unido, Noruega e Irlanda) y 5 mujeres (Bélgica, Finlandia, Francia, España y Alemania).
  • 3 dúos: 1 masculino (Yugoslavia) y 2 mixtos (Luxemburgo y Mónaco).
Representantes que repiten o repetirán participación
  • Isabelle Aubret ya participó y ganó en 1962.
  • Carlos Mendes volverá en 1972 (7º).
  • Cliff Richard volverá en 1973 y será 3º, una vez más por detrás de la representación española.
Clasificación y comentarios
  • España. TVE conquistó el primer premio en su octava participación con un sencillo y pegadizo canto a la vida, sin texto en el estribillo, del que eran autores Manuel de la Calva y Ramón Arcusa (los miembros del popularísimo Dúo Dinámico). La canción española La la la iba a ser interpretada por Joan Manuel Serrat, quien, presionado por ciertos sectores nacionalistas catalanes, pidió cantarla en el Festival en catalán. La TVE de entonces, en pleno régimen franquista, lo consideró inaceptable y quince días antes del Festival llamó a Massiel, que estaba de gira en México, para que volviera, aprendiera la canción y fuese a Londres. Lo cierto es que no salió tan mal; Massiel, con su melena suelta y su famoso vestido de Courrèges, con su sonrisa, su naturalidad y el famoso coro que ya se llamaría “Trío Lalala”, ganó la 13ª edición de Eurovisión, por un solo punto de diferencia con el segundo, el país anfitrión, con estos votos de diez jurados: 4 de Portugal, 2 de Austria, 1 de Luxemburgo, 4 de Mónaco, 3 de Finlandia, 4 de Francia, 3 de Italia, 1 de Noruega, 1 de Irlanda y 6 de Alemania. Tras un primer ensayo, el director del Festival dijo al Director de Orquesta de España, Rafael Ibarbia, que la canción había durado 3’10”, así que se decidió acelerar el ritmo. Massiel, que actuó en antepenúltimo lugar, se llamaba Mª de los Ángeles Santamaría, tenía veinte años y ya era una conocida cantante sobre todo en México. El La la la se cruzó en su camino de un modo súbito y casual y se convirtió en la canción más cantada en España durante muchas semanas. Ella la grabó en alemán, francés e inglés; Serrat lo hizo en todas las lenguas peninsulares y otros famosos cantantes también la versionaron (Amalia Rodrigues, Gitte Hænnings, Heidi Brühl, Kirsti Sparboe, Carola…).
  • Reino Unido. Desde 1964 hasta 1975 la BBC designó al intérprete y organizó sus finales nacionales sólo para elegir la canción. En 1968 Cliff Richard interpretó seis temas y el que ganó lo hizo por una diferencia de votos verdaderamente impresionante (recibió el favor de más de 170.000 tarjetas postales, frente a las 30.000 de la segunda). Congratulations (Felicidades), de los mismos autores de la ganadora de 1967 (así como de Toi, la canción luxemburguesa de 1975), era la canción favorita, sobre todo para el público londinense. Exalta la alegría de estar enamorado tras haber pasado un tiempo triste y vacío (tiempo que nombra como “the bad old days”, justo el título de la canción británica de diez años después). La votaron más jurados que al La la la (doce), pero quedó con un punto menos; Mónaco, con cinco puntos, fue el jurado que más la votó. No obstante, se convirtió en otro clásico eurovisivo. Nacido como Harry Webb en la India en 1940, Cliff Richard empezó su carrera como solista del grupo The Drifters, más tarde llamado The Shadows, el grupo más célebre en Inglaterra hasta la aparición de los Beatles. Ha sido tan popular en su país a lo largo de medio siglo que nadie ha vendido tantos discos como él (Los Beatles ocupan el segundo lugar y Elvis Presley el tercero).
  • Francia. La francesa Isabelle Aubret, la ganadora de 1962, fue tercera con La source (La fuente), una canción con un texto escabroso pero muy poético sobre la violación de una niña, que había sido presentada a la preselección del año anterior por el autor de la canción, Guy Bonnet, entonces poco conocido. La TV francesa la eligió el año siguiente pero en la voz de la ganadora de 1962, Isabelle Aubret (otros afirman que fue Mireille Mathieu la elegida en primera instancia, pero que sufrió un accidente de tráfico y debió ser sustituida), que se presentó en escena de largo celeste y con un rubísimo tocado en tirabuzones. Hasta la votación del séptimo jurado fue en cabeza, pero finalmente quedó tercera con 20 puntos procedentes de siete jurados (Bélgica le dio seis puntos). Thérèse Coquerelle (Lille, 1938) ha vivido una exitosa carrera como importantísima figura de la canción francesa que fue galardonada en 1992 con la Medalla de la Legión de Honor. Ha sido candidata a Eurovisión otras cuatro veces (los años 1961, 1970 y 1982 por Francia y el año 1966 por Mónaco).
  • Irlanda. Con 18 puntos (14 de los cuales le llegaron de tres jurados, un 6 yugoslavo y dos 4’s, de los jurados sueco y austríaco), Irlanda sigue en racha y se coloca en cuarto lugar, y ello gracias una vez más a una melodiosa balada de amor. Chance of a lifetime (La ocasión de mi vida) fue interpetada por Pat McGeegan (P. McGuigan), con un inusual atuendo de chaqueta verde y cuello vuelto amarillo. Padre de un conocido boxeador (Barry McGuigan), Patrick fue vocalista de la banda irlandesa The Skyrockets Showband. Su versión de la antigua canción irlandesa Danny Boy se hizo muy popular. Falleció en 1987.
  • Suecia. Suecia llega a su décima participación con otro solista masculino (como los años 1965, 1967 y 1969; a diferencia de los seis primeros años, en que fueron sendas solistas femeninas). Era Claes Göran Hederström, quien había ganado ajustadamente la final nacional (venció a Svante Thureson por solo dos puntos de diferencia) y cantó Det börjar verka kärlek, banne meg (Empieza a parecer amor, maldita sea, un simpático texto sobre el enamoramiento sin exultantes celebraciones), a ritmo mitad de twist, mitad de rock; con su look moderno y su tic de dejar asomar la lengua entre los labios, sumó 15 puntos (seis de ellos del jurado noruego) y alcanzó el quinto puesto. Era el tercer mejor resultado de la TV sueca desde su debut en 1958.
  • Alemania. La noruega Wencke Myhre, tras perder las preselecciones en su país los años 1964 y 1966, representó a Alemania y no obtuvo ni un solo voto de sus paisanos. Ein Hoch der Liebe (Viva el amor, una nueva celebración del amor con vivas y hurras en tres idiomas y unos cuantos lalala) fue la canción que más gustó al jurado británico (le dio 5 votos). Quedó en sexta posición con 11 puntos, la misma que Conny Froboess seis años antes. Wencke, de amarillo con volantes y peinada con tirabuzones (como la francesa Isabelle Aubret), actuó justo después de Massiel y brindó una de las actuaciones más simpáticas de la gala. Volvió a intentarlo el año 1983 (también por Alemania, 5ª en dúo con Sohn Dani) y el año 1992 (por Noruega, 3ª).
  • Bélgica. En el séptimo puesto hubo triple empate a ocho puntos entre las canciones belga, monegasca y yugoslava. Por parte de Bélgica era el turno de la cadena francófona, cuyas apuestas han gozado de mucha mejor acogida que las de la TV flamenca. Ganó la final Claude Lombard (una selección en la que también estuvieron Tonia y Nicole Josy, entre otros) con la canción Quand tu reviendras (Cuando vuelvas). Un texto de esperanza y deseo de un regreso del enamorado que se intuye como imposible (ella sueña mientras teje, como Penélope) y una tenue y delicada melodía con un suave fondo orquestal sirvieron a la belga Claude Lombard para lucir su cristalina voz. Sumó 8 puntos de seis jurados (3 de ellos del italiano). La cantante belga se afianzó en París donde ha trabajado durante años en programas infantiles de TV como dobladora y cantante.
  • Mónaco. Dos dúos mixtos tuvo el festival, representaron a los más pequeños países contendientes y ambos cantaron en francés. La pareja francesa formada por Line y Willy presentó su canción A chacun sa chanson (A cada uno su canción) a la selección de Francia, pero finalmente concursaron por Mónaco. A ritmo de vals y con un final casi en trabalenguas, Line y Willy fueron los séptimos en actuar (ella de rojo, él también con cuello vuelto y guitarra en ristre) y los séptimos en la tabla de resultados, en empate con la belga y los yugoslavos. La canción, otra celebración del amor (aunque se llore o se ría, aunque uno parta y el otro se quede esperando, lo importante es ser dos), recibió 8 puntos (3 de ellos del jurado finlandés).
  • Yugoslavia. Como no se permitían los grupos, el grupo yugoslavo Dubrovaki Trubaduri debió presentarse bajo el nombre de dos de sus miembros, Luči Kapurso y Hamo Hajdarhodžić, mientras que otros tres debieron conformarse con actuar como backing singers. Su canción Jedan dan (Un día, un sencillo y pegadizo canto a la felicidad presente), que interpretaron vestidos de trovadores medievales (con flauta y con un laúd-bandurria en el coro), fue la que cerró la gala y también sumó 8 puntos (con tres votos del jurado irlandés).
  • Italia. Como el año anterior, Italia está representada por el triunfador de Sanremo pero con una canción diferente. Sergio Endrigo había ganado el certamen italiano con Canzone per te (también defendida por el brasileño Roberto Carlos), en la que era su tercera participación; luego vendrían cinco más, con un segundo premio en 1969 (Lontano d’agli occhi) y un tercero en 1970 (L’arca di Noe). Como muchas de las canciones que interpretó, también la que llevó a Londres era de su propia creación. Se titula Marianne y es una bonita balada con un bello fondo de violines dedicada a un amor imposible (la Marianne del título va de acá para allá sin prestar mucha atención a su enamorado). Recibió 7 puntos de cuatro jurados y quedó en décima posición. Cliff Richard realizó una versión en inglés que fue más popular que la original del propio Endrigo. El cantante falleció en Roma en septiembre de 2005 a los 73 años, conocido como il poeta della canzone italiana.
  • Portugal. Dos canciones recibieron 5 puntos y empataron en el puesto undécimo. La primera de ellas abrió la gala del Royal Albert Hall en representación de Portugal. La defendió Carlos Mendes, se llamaba Verão (Verano) y se había impuesto en la final nacional a los temas de António Calvário, Simone de Oliveira, Tonicha y José Cid. Carlos Mendes, con traje azul oscuro y cuello vuelto celeste, cantó al recuerdo de un verano feliz. En su quinta presencia Portugal obtiene su mejor resultado, que no es más que este undécimo puesto (con un punto menos que en 1966) gracias a 3 puntos del jurado español y 2 del noruego. Este lisboeta de 21 años, que volvió a Eurovisión cuatro años después (fue 7º con A festa da vida) y se licenció como arquitecto, fundó en 1982 una empresa discográfica junto a Paulo de Carvalho y Fernando Tordo, eurovisivos también, y desde entonces se dedica exclusivamente a la actividad musical.
  • Luxemburgo. El luxemburgués Chris Baldo debía representar solo a su país; pero su timidez aconsejó el apoyo de una voz femenina. La elegida fue la presentadora de Radio Luxemburgo Sophie Garel. Ella intervino solamente en el estribillo de Nous vivrons d’amour (Viviremos de amor), que repetía “pero tú y yo viviremos de amor, felices hasta el último día” (mientras los demás son corazones marchitos que sólo saben aburrirse, viene a decirnos la canción). Actuaron bien pegados sobre todo cuando cantaban los dos, y al final Chris dio un beso a Sophie como diciendo “gracias por sacarme del apuro”. Recibió 5 puntos de cinco jurados y empató con la canción portuguesa en el puesto undécimo.
  • Austria. El décimotercer y penúltimo puesto lo compartieron con 2 puntos tres países. La “Voz de Oro de Praga”y el “Sinatra del este” son apelativos con los que hoy es conocido el más popular cantante checho, Karel Gott (Pilsen 1939), que a sus 67 años ha ganado ya treinta veces el Premio anual “Ruiseñor Checo” y ha vendido cientos de miles de copias de sus discos. Tras una fructífera estancia de seis meses en Las Vegas, la TV austríaca invitó a Karel Gott a ser su representante en Eurovisión con una canción de Udo Jürgens, el ganador del Festival dos años atrás, lo cual era en principio una buena garantía. La canción, titulada Tausend Fenster (Miles de ventanas), es una poética descripción de una estampa urbana nocturna, con interrogantes sobre la condición humana, que pone de manifiesto el aislamiento y la soledad de la vida en las ciudades. Un buen texto y una estupenda voz que sólo recibió dos
    puntos de un solo jurado (el alemán).
  • Suiza. A punto estuvo Suiza de repetir el cero del año anterior a Geraldine, por suerte se libró en la última votación, y gracias a esos dos puntos yugoslavos hasta salió del farolillo rojo. Después de tres festivales cantando en francés, Suiza se pasó al italiano con la canción Guardando il sole (Mirando al sol) que defendió el italiano Gianni Mascolo. Con su traje marrón de solapas pequeñas (como las que se han puesto de moda mucho después) y sus gafas de pasta, brindó una sentida interpretación de un tema que habla de deseos de amor. Mascolo se había dado a conocer en Sanremo en 1965, sin suerte, y de su carrera musical, si la hubo, no ha quedado rastro alguno.
  • Noruega. La selección noruega la ganó aquel año el tema Jag har aldri vært så glad i no’en son deg (Nunca he amado a nadie tanto como a ti), pero su compositor e intérprete, Odd Børre, decidió retirarla tras ser acusada de parecerse demasiado a Summer holiday de Cliff Richard, que precisamente era el representante de su país ese mismo año. Así que fue a Eurovisión la que quedó en segundo lugar, Stress, defendida también por Odd Børre (en aquella final estuvieron, entre otros, Nora Brockstedt y Kirsti Sparboe). La canción es una crítica de la agitada forma de vida actual, siempre con prisas y sin tiempo para el descanso y los pequeños placeres. Lo malo –a la vista de los resultados– es que lleva el estrés a la propia letra e interpretación, dando lugar a unas cómicas repeticiones que parecían tartamudeos. Sólo recibió un punto del jurado luxemburgués y otro del español.
  • Holanda. Y llegamos al final con un farolillo rojo compartido por dos países con un solo punto. Desde su segunda victoria en 1959, la TV holandesa no hacía más que estrellarse en la tabla de resultados y este año llegó al puesto más hondo, el décimosexto y último. Una canción del compositor de Katinka y Tijd (los temas holandeses de los años 1962 y 1971), Morgen (Mañana), en la voz de Ronnie Tober fue esta vez la apuesta holandesa. Vestido en color beige y también con cuello vuelto, Ronnie cantó a un mañana escéptico, al futuro feliz que se espera en vano. Un solitario punto del jurado italiano lo dejó en último lugar. Recientemente ha celebrado los cuarenta años de profesión y ha sido nombrado Caballero por la reina Beatriz.
  • Finlandia. Una trayectoria similar a la holandesa de los años sesenta llevaba Finlandia, y un final idéntico en aquel festival de 1968: empate en el último puesto con un solo punto (el tercero ya de Finlandia desde su debut). La representante finlandesa, Kristina Hautala, cantó Kun kello käy (Cuando el tiempo pasa), un tema sobre la condición efímera de la felicidad, que fue dirigido por Ossi Runne y que sólo gustó a un miembro del jurado noruego.
– Un solo punto separó a las dos primeras clasificadas. Volverá a ocurrir en 1988, y en ambas ocasiones el segundo puesto fue para el Reino Unido.
– El final de las votaciones fue vibrante. Cuando iba a votar el penúltimo jurado (el alemán), Reino Unido sacaba a España tres puntos (26-23); el jurado alemán dio dos puntos a Cliff Richard, que se ponía con 28, y nada menos que seis a Massiel, que se ponía por delante con 29; la emoción ante el portavoz yugoslavo era, pues, mayúscula. Pero el jurado yugoslavo, que sacó del cero a Suiza otorgándole dos puntos, no votó al británico ni a la española.
– Nadie quedó con cero. Hubo empate en el último lugar entre Holanda y Finlandia.

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