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Bienvenidos al Norte

Parafraseando la famosa frase de Poltergeist: ya estoy aquí… instalada en Oslo.

Es imposible no enterarse de que Eurovisión se celebra en esta ciudad porque la ingente cantidad de carteles, anuncios con las famosas bolitas por doquier. Ayer hacía un calor sofocante y estamos flipando con la temperatura.

El viaje ha ido muy bien y hemos conseguido traer toda nuestra comida española aquí. Ayer cenamos una tortilla de patatas y unas empanadas caseras que nos supieron a 12 points. Tuvimos que comprar algo que se supone que es leche, entre otras cosas, que nos ha costado 3 euros. Los precios aquí son no aptos para cardíacos.

Nuestro apartamento está bastante bien, es amplio y la chica nos trae todas las cosas que le pedimos (un secador, cosas para cocinar) y encima nos ha salido más barato. Así que por un poco más de 300 euros vamos a pasar aquí toda la semanita eurovisiva, con lo que entre eso y la comida ya podemos autoproclamarnos como los Winners of Eurovisión.

La ciudad es bastante bonita, todo súper limpio. Se ve que los noruegos tienen una gran conciencia cívica. La ciudad de Oslo es pequeña y acogedora aunque con muy poca animación, no tienen esa vivencia de calle tan característica de los españoles. Como hechos curiosos destaco cómo los semáforos cuando se ponen en verde para los peatones, tienen a su vez una señal acústica para los ciegos que suena los 40 segundos que permanece el paso abierto para los peatones, aparte de cómo los noruegos se compran un helado y se sientan fuera de la tienda a comérselo cubiertos con una manta que te facilitan en la heladería.

Fuimos al euroclub pero estaba desierto, bueno no, la única gente que había era una parte de la delegación española, más concretamente el soldadito, el arlequín, el corista y el productor Luis Miguel de la Varga. La verdad es que el encuentro con ellos fue bastante soso pero al menos nos hicimos las fotos de rigor. Tras esta primera inspección del terreno nos fuimos a descansar del viaje, tras recoger al último habitante de nuestro piso cuyo vuelo vino con mucho retraso.

Yoli G.


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